ASOCIACIÓN TXINPARTA-FUERTE SAN CRISTÓBAL RED DE MEMORIA COLECTIVA

Somos un colectivo de personas implicadas en recuperar la memoria de las personas represaliadas en el Fuerte San Cristóbal: recuperar sus nombres, su historia colectiva y sus avatares individuales, sus muertes, sus enterramientos, su dispersión… y compartirlo con sus familias y con toda la sociedad. Este es el objetivo de la Asociación y este es el objetivo de este blog en el que esperamos tus visitas y tus aportaciones. Un saludo.

TXINPARTA-FUERTE SAN CRISTÓBAL ELKARTEA, MEMORIA KOLEKTIBOAREN SAREA

Gure taldearen helburua San Cristóbal Gotorlekuan errepresaliatuak izan zirenen memoria berreskuratzea da: beraien izenak, beraien historia kolektiboa zein bakoitzaren gorabeherak, beraien heriotzak eta lurperatzeak, dispertsioa… berreskuratu eta senitartekoekin zein gizartearekin partekatzea. Hauxe da elkarte honen helmuga eta baita blog honetakoa. Bertan eginiko bisitak eta ekarpenak eskertzen dizkizuegu.

Testimonios familiares




VILLOLDO CIENFUEGOS LUIS. nº de preso 2575

Natural de León
soltero, 19 años.
Metalúrgico.
Condenado por el delito de adhesión a la rebelión a la pena de 20 años de reclusión temporal celebrado en Consejo de guerra en León el 14 de septiembre de 1937.
Ingresó en el Fuerte de San Cristóbal el 28 de noviembre de 1937.
Trasladado a la prisión central de Orduña, en Vizcaya, el 26 de Octubre de 1939



"Silencios, silencios con los que pasaba los días. Quizás no eran silencios, eran los recuerdos que acallaban sus palabras. Siempre a su lado mi madre, que callaba a su lado, juntos compartían los silencios y en sus miradas se entreveían los recuerdos “

La intervención de las tropas sublevadas el 18 de Julio en León y los escarceos entre los militares y los mineros leoneses duraron poco más de unos días, la traición entre los oficiales al mando de las guarniciones militares sólo fue rechazada con escasos medios por los propios habitantes de la ciudad  y algunos mozos de las aldeas cercanas, estos bajo el mando de dirigentes del partido socialista y de las juventudes unificadas salieron a los caminos adyacentes a la ciudad como fuerza de choque. Entre ellos, Luis Villoldo, con el mismo arrojo y valentía que sus compañeros enfrentó desde una cuneta para impedir el acceso de las tropas, que desde otras provincias donde la sublevación contra el gobierno democrático había triunfado, se dirigían a León.
Como era de temer a pesar de sus heroicas acciones la mayoría fueron  abatidos por las tropas franquistas, en el caso de Luis, quedo solo con una compañera de su misma edad 18 años, en una de esas cunetas cayó preso víctima de su propia juventud y heroicidad. Conducido de vuelta a León y debido a la necesidad de hombres para combatir a los mineros que resistían  en las montañas leonesas fue incorporado al mismo batallón franquista que lo había capturado, poco duró Luis en esas montañas leonesas. Y sin dar un tiro, en cuanto tuvo ocasión escapó con un compañero  y volvió a León.
La juventud le llevó nada más volver a  León a asistir a un baile que se celebraba en la capital y allí ser reconocido por los falangistas que ya en ese momento dominaban la ciudad. Inmediatamente es encarcelado en San Marcos, juzgado  de forma sumarísima y condenado por adhesión a la rebelión. Se le impone una pena de 20 años y se le envía a Navarra al tristemente famoso Fuerte de San Cristóbal.
La fortaleza física y mental de Luis queda demostrada, cuando resiste su cautiverio durante dos años,
Unos meses después de la fuga es trasladado al penal de Orduña.
Una vez cumplida una parte de su condena es reclutado a los batallones de trabajadores dónde  es tratado  como  un esclavo y obligado a efectuar todo tipo de trabajos en la geografía española, entre ellos El Valle de los caídos.
Una vez finalizada la guerra explota el polvorín de la ciudad de Peñaranda de Bracamonte y con la total destrucción del pueblo, los batallones de soldados esclavos son trasladados a esa ciudad para su reconstrucción, allí conoce a una jovencísima Ana cuya familia es prácticamente aniquilada por la tremenda deflagración  y a la que junto a otras familias son casi obligados a dar alojamiento y manutención a los soldados que acuden. Enamorados perdidamente inician una nueva vida que entre cambios de destino, escapadas para poder seguir viéndose y el rechazo familiar llevan adelante gracias al inmenso amor que se profesan y su actitud positiva ante lo que  la vida les depara y aún debería tenerles guardado.
 Una vez puesto en libertad le obligan a realizar el servicio militar en África, se establecen en Venta de Baños provincia de Palencia y allí prosigue su calvario particular, sin poder trabajar para poder mantener a la familia que crece de forma exponencial al amor que desbordan, se ve obligado a aceptar trabajos que nadie quiere y al desprecio de los vencedores que obligan a levantar un gran muro de silencio que perduró durante años.
Luis emigra a Barcelona y allí logra en los 70 integrarse en la sociedad catalana, encontrando trabajos un poco mejores pero con la espada de los terribles penales, que nunca llegan limpios y son una losa para poder conseguir trabajos que merecía por su inteligencia y buen hacer.
Por fin la amnistía libera de sus ataduras a Luis y puede encontrar trabajo en la administración donde se jubila con el agradecimiento de todos cuantos le conocen, pero su gran día es cuando el gobierno de la época decide resarcir a todos los condenados como él,  con una exigua paga pero que él toma sobre todo como la constatación que,  por lo que fue condenado era su obligación y su deber como ciudadano.
Ese día Luis pudo sentirse al fin libre.
Luis y Ana ya no están, como casi todos los que lucharon en aquellos tiempos se han ido ya,  pero se fue dejando un legado que nadie debería olvidar.
Lucha por lo que debes, ama a quién amas  y no dejes de ser honesto, de eso depende vivir tu vida con dignidad.
Salud Luis!

Siempre con nosotros papá


Testimonio de Ana Villoldo.

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MARCELINO DÍEZ ALONDO nº de preso 2068

Natural de Areños, Palencia.
35 años, casado, labrador.
Condenado en Palencia el día 14 de abril de 1937 a 30 años de reclusión perpetua por el delito de espionaje.
Ingresó en el Fuerte de San Cristóbal el 30 de septiembre de 1937, trasladado a la prisión central de Astorga, León, el 1 de mayo de 1941.




Marcelino Diez Alonso, nace en Areños, Palencia  el 1 de mayo de 1901, es labrador. Se casa con mi abuela sobre 1928 (no se el año exacto) tiene 3 hijos, le detienen y su sentencia fechada en Palencia el 27 de abril de 1937 es por espionaje condenado a reclusión perpetua.
Ingresa en el fuerte san Cristóbal el 27 de abril de 1937 y el 1 de mayo de 1941 le trasladan a la cárcel de Astorga, de allí sale el 22 de octubre de 1948. 
Exiliado en Cevico de la torre (no sé cuánto tiempo) vuelve a su pueblo y muere de cáncer de estómago el 2 de Septiembre de 1952 con 51 años.
Mi abuela Rafaela Duque Diez, nació en Areños, Palencia el 29 de octubre de 1899. Cuando detienen a mi abuelo tiene 38 años y 3 hijos de 5, 3 y 2 años.
No sé nada de su vida durante ese tiempo.
Después de morirse mi abuelo, se fue a vivir a Torrelavega con sus 2 hijos pequeños, uno de de ellos era mi madre que se llamaba Domi, cuando esta se casó se fue a vivir con ella. Mi abuela vivió con nosotros hasta que se murió con 83 años.
"No me puedo olvidar de mi abuela, tuvo su propia condena, os lo podéis imaginar, sola, esposa de un preso rojo, con tres niños pequeños y viviendo en un pequeño pueblo de Palencia. Ella vivió conmigo, y ahora entiendo el porqué de su semblante tan serio, de su mirada tan dura y de la tristeza que expresaba cuando se creía que nadie la veía. Ella todas las tardes se arreglaba el pelo, entraba en su habitación y le contaba al espejo lo que había pasado durante el día, yo no sabía por qué hacía eso, ahora estoy convencida de que a quien se lo contaba era al abuelo
."
Ella nos cuidó siempre, pero nunca me habló de esa época de su vida

Testimonio de Carmen Cacho

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