ASOCIACIÓN TXINPARTA-FUERTE SAN CRISTÓBAL RED DE MEMORIA COLECTIVA

Somos un colectivo de personas implicadas en recuperar la memoria de las personas represaliadas en el Fuerte San Cristóbal: recuperar sus nombres, su historia colectiva y sus avatares individuales, sus muertes, sus enterramientos, su dispersión… y compartirlo con sus familias y con toda la sociedad. Este es el objetivo de la Asociación y este es el objetivo de este blog en el que esperamos tus visitas y tus aportaciones. Un saludo.

TXINPARTA-FUERTE SAN CRISTÓBAL ELKARTEA, MEMORIA KOLEKTIBOAREN SAREA

Gure taldearen helburua San Cristóbal Gotorlekuan errepresaliatuak izan zirenen memoria berreskuratzea da: beraien izenak, beraien historia kolektiboa zein bakoitzaren gorabeherak, beraien heriotzak eta lurperatzeak, dispertsioa… berreskuratu eta senitartekoekin zein gizartearekin partekatzea. Hauxe da elkarte honen helmuga eta baita blog honetakoa. Bertan eginiko bisitak eta ekarpenak eskertzen dizkizuegu.

domingo, 24 de mayo de 2020

HOMENAJE VIRTUAL FUERTE SAN CRISTÓBAL 24 MAYO 2020


Las paredes de las celdas del Fuerte están aún hoy llenas de trocitos de vida de quienes vivieron y sufrieron allí, confinados injustamente. Los presos del Fuerte dejaron testimonio gráfico de su presencia, sus temores, su encierro... De sus sueños, sus raíces y su soledad. Esos grafitis escritos o dibujados a mano sobre las paredes húmedas de las celdas de las brigadas nos recuerdan que incluso el confinamiento más extremo deja espacio para la vida, la esperanza y los sueños. Hoy recogemos ese mensaje de todos aquellos hombres encerrados sin justicia, y os dejamos este pequeño vídeo que pretende ser también testimonio de su presencia en este mundo a través de quienes los recordamos. Con el homenaje de cada año los mantenemos vivos, con el homenaje de cada año nos comprometemos con su recuerdo y su reparación. A pesar de los muros hostiles del confinamiento… ¡volamos hasta la puerta del Fuerte!
Esta es la primera de una pequeña serie de publicaciones que realizaremos estos días en torno al Homenaje del Fuerte San Cristóbal este año 2020. Hemos querido recoger todo el cariño y los recuerdos que hemos compartido todos estos años, y también los mensajes que estos días nos habéis ido enviando. ¡Eskerrik asko, gracias! Esperamos que disfrutéis con lo que iremos compartiendo los próximos días en esta página y en nuestro blog.

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viernes, 22 de mayo de 2020

ANTSOAIN 22/05/2010


Diez años después del homenaje en el cementerio de Antsoain, en esta situación extraña de confinamiento, volvemos a homenajear a los 20 presos que en nuestra placa encabeza Elías Aguirre Zubiaur, de Bizkaia, y cierra Lorenzo Soto Morala, de León.
Estamos obligados a hacer un agradecimiento especial al Ayuntamiento de Ansoáin porque, en este caso, se debió reconstruir todo el cementerio que se hallaba en ruinas. Se aprobó también la moción de reconocimiento y la presencia de la institución en el acto a través del concejal Jesús Mª Esteban.
Era un 22 de mayo, el preciso día de la fuga de 1938. Actuaron los jóvenes txistularis del pueblo, el grupo Antsoain Kantuz, la jotera Reyes Aristu y nuestro dantzari Mikel, todos ellos artistas locales que se volcaron en el acto. Iratxe leyó los nombres de los 20 y Vitori (que ya nos abandonó hace unos años) leyó la carta que nos enviaron los familiares de Mariano Ruiz del Valle.
También familiares de Elías Aguirre Zubiaur, Martín Pozo Garmendia, Francisco Almorox Morón, Francisco González Arroyo, Javier Rocafort Apesteguía y Juan Mangado García compartieron la experiencia de dolor de sus familias con todas las personas presentes. No pudieron venir pero hablamos también con familiares de Carlos Calzón Díez que nos contaron cómo la abuela pudo verlo cuando murió en San Cristóbal pero no le permitieron trasladar el cuerpo.

May (familiar de Martín Pozo) nos habló de la importancia de la memoria representando un cuento de un colibrí.
Supimos que a Francisco Almorox lo denunció un cacique del pueblo y lo detuvieron mientras su hermana daba a luz. Y que la abuela, su mujer, cuando se enteró de su muerte, se metió en la cama y murió a los pocos días.
Roberto, hijo de Javier Rocafort, nos habló de su padre, de la última carta, de la “puesta en libertad” y asesinato por gente de su mismo pueblo, de la alegría por tener su nombre en esta placa y aquí poder recordarlo…

Hoy, 22 de mayo de 2020, volvemos a vivir con todas estas familias, que ya son las nuestras, todas esas mismas vivencias.


jueves, 30 de abril de 2020

SUSPENSIÓN DEL HOMENAJE 2020


Uno de los días más emocionantes para las gentes que formamos parte de Txinparta, y para todas las personas que compartimos el trabajo de recuperación de la memoria, es sin duda el Homenaje anual en el Fuerte San Cristóbal. Ese día conlleva un gran trabajo y esfuerzo para nosotr@s, pero es al mismo tiempo un tiempo compartido de encuentro, reivindicación y recuerdo que nos regalamos las personas que nos reunimos ese día en la puerta del Fuerte.
Como sabéis, este año estaba previsto para el domingo 24 de mayo e iba a ser acompañado como es habitual por una serie de actividades y encuentros en torno a la fecha.
Este mes de mayo es diferente a muchos otros… y dadas las circunstancias que tod@s conocemos se hace imposible, por razones de salud pública, celebrar el homenaje y las actividades asociadas al mismo. Por eso hoy queremos comunicaros lo evidente e inevitable, y es la SUSPENSIÓN DEL HOMENAJE.
Después de más de 30 años ininterrumpidos organizando ese día, en Txinparta Fuerte San Cristóbal Red de Memoria Colectiva seguiremos, también en confinamiento, trabajando para hacer un homenaje diario a todos los presos represaliados en la cima del Monte Ezcaba. Y seguro que, este año también, el homenaje seguirá en los recuerdos, los corazones y la memoria de quienes nos seguís en el blog y en esta página.
En cualquier caso, esperamos poder ofreceros un pequeño “Homenaje virtual” en la medida de nuestras posibilidades, así que estad atentas a esta página.
¡Salud para todo el mundo!

sábado, 25 de abril de 2020

BALLARIAIN 25/04/2010


HACE 10 AÑOS

Ballariain, uno de los pueblos más pequeños de la Cendea de Ansoáin, nos recibió con un día espléndido para homenajear a los 12 presos de San Cristóbal enterrados al abrigo de la iglesia que domina todo el enclave.
12 nombres en la placa: 6 castellano-leoneses, 2 castellano-manchegos, un andaluz, un madrileño, un gallego y un vasco. Como siempre, la península toda representada en San Cristóbal.
Viendo sus oficios, la mitad eran jornaleros, había también un panadero, un tranviario, un albañil, un carpintero, un obrero, un industrial.
Como siempre también la mayoría son jóvenes: seis de ellos tenían veinte y pocos años, dos pasaban de 30, otros dos de 40, uno de 50 y otro de 60. Seis de ellos eran casados, cinco solteros y uno viudo. De once tenemos los expedientes penitenciarios, algunos contactos familiares y otros documentos. Al acto de Ballariain acudieron familiares de Ricardo Molledo Marcos y José Antonio Badallo habló en nombre de la familia.
El concejo de Ballariain había aprobado una moción de reconocimiento y estuvo representado en el acto por su presidente, José Antonio Gómez. En el homenaje realizaron una suelta de palomas que quisieron acompañarnos también en el acto. Tuvimos acordeonista, cantautora, txistulari y dantzaris. Leimos los nombres de la placa y colocamos bajo ella las flores.
Terminamos hermanados en un aperitivo ofrecido por el concejo.




sábado, 7 de marzo de 2020

ELKARTE 7/03/2010


Era 7 de marzo de 2010. Los 17 presos del fuerte que figuran en la placa del cementerio de Elkarte nos convocaban en un domingo fresco pero soleado. La comitiva se encaminó desde el pueblo hasta el cementerio donde ellos esperaban con sus nombres y su origen sobre la placa desnuda.
Como siempre, la represión no reparó en edades ni oficios.
68 años tenía ya el labrador asturiano de Artedo, Valentín Pardo; 55 el comerciante salmantino José Aparicio, de Villares de Yeltes; 47 el fontanero madrileño Víctor López; 27 el leonés de Gordoncillo, Anastasio Morilla, tranviario condenado en Bilbao; 25 años el sastre Amando Modino, de Valderas, León.
Algunos de ellos posiblemente no tendrían compañeros de origen, como el venezolano José Natividad Serpa o el cubano José Diéguez. Otros tuvieron varios compañeros de su mismo pueblo como Julián Damián, del pueblo cacereño de San Martín de Trevejo, pueblo del que hubo, al menos, 35 presos en San Cristóbal. Damián, de 21 años, había participado en la fuga del 22 de mayo junto a su hermano Valeriano, de 19 años. Damián murió aquí en mayo del 41. Su hermano sería trasladado en el 42 a la cárcel de Astorga.
El segoviano de Cuéllar, Julián Marcos, de 38 años, también participó en la fuga del 22 de mayo. Con él iba su hermano Ignacio, de sólo 22, que falleció en la misma.
El cubano José Diéguez y el palentino Rufino Pérez también participaron en aquella fuga. José murió en el 39, Rufino dos años después.
Detrás de cada nombre hay una historia que tratamos de recomponer, rescatar su recuerdo, sus sueños, su memoria y darles un sitio entre nosotras.

Joseba Gil, presidente del concejo, Venancio Pla, de Txinparta, Maite Mené y Fermín Valencia, cantautor@s, Koldo Laskibar, txistulari y Mikel Larumbe, dantzari, les ofrecieron su palabra, su canto y su danza.
Una mentira engendró otra mentira,
una locura otra locura,
se hinchó el vientre de la tierra con vuestros sueños rotos,
y los huesos ausentados y escondidos nunca supieron
de abrazos últimos ni despedidas.
Luego no hubo nada, nada existió,
aquí nunca pasó nada.
Un silencio abrigó a otro silencio
y una coraza muda envolvió los rostros y las bocas
como un pacto de miradas subterráneas,
como un burka de la memoria, asumido u obligado,
como una férrea mordaza que resiste soles y lluvias,
miradas negras y llantos ocultos.
Y la nada extendió sus sombras hasta más allá de todo,
mientras los huesos germinaban callados y pugnaban
por romper la tierra y respirar al fin algún trozo de aire limpio,
alguna promesa de futuro posible.
Y un día los huesos fueron, de nuevo, palabras
y una palabra empujó a otra palabra
y verdades a tiras se deslizaron por las rendijas del miedo
y fueron grito y fueron ojos, caras, manos,
y fueron nombre de nuevo con mayúsculas
José, Julián, Santos, Luis, Manuel,
Santiago, Benigno, Víctor, Benjamín,
Amando, Anastasio, Valentín, Rufino, José Natividad,
ya para siempre de los suyos,
ya para siempre nuestros.


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viernes, 21 de febrero de 2020

AIZOAIN 21/02/2010


Hace diez años, 21 de febrero de 2011, inaugurábamos la placa colocada en el cementerio de Aizoain; era la segunda placa colocada en este cementerio ya que la primera había sido destruida por los falangistas en 2009 y hubo que reponerla.

En una mañana fría la solidaridad estuvo muy por encima de las inclemencias del tiempo. Silvia, nieta de Silvestre Escámez, uno de los diez presos enterrados aquí, vino desde Barcelona. Teresa, presidenta del concejo, le entregó la llave del cementerio que, desde ese momento, era también su cementerio. Nos acompañó, una vez más, Ernesto Carratalá, preso en el fuerte.

Pusieron música al frío Maite Mené, Barricada y el Taller de Txalaparta de Uharte. Hubo txistu, dantzaris y aurresku en honor de los diez presos cuyos nombres figuran en la placa. Unos en plena madurez como Juan Oviedo o José Novoa, con sus 60 y 59 años respectivos; otros con la juventud recién estrenada como el labrador ferrolano José Mª Bello, curiosamente convecino de Manuel Rivera, los dos de 18 años y este último asesinado en la fuga.

Era ya hora de reconocerlos, de hacerlos visibles, mostrar sus nombres y su historia, de levantar el silencio que sobre nuestros pueblos cayó y arraigó durante tantos años como una niebla que todo lo diluye, que todo lo olvida. Era hora, sí y así lo demostró la riada de personas que acudieron al acto desde las diferentes localidades del entorno. Memoria en marcha, una vez más.
           

lunes, 3 de febrero de 2020

Conocer mi propia historia, la historia de mi familia, la historia de mis abuelos.

Berriosuso 24/01/2010

“Me llamo María Digna, soy bisnieta de Manuel González natural de Ribadavia en Orense. Tengo 32 años y como la mayoría de mi generación,  prácticamente no tenía mucha idea de lo que fue la guerra civil, era ese tema del libro de historia que nunca llegábamos a dar por que estaba al final del libro (cuando estaba en algún libro) y acababa el curso antes de llegar a estudiarlo. Veía en la televisión reportajes sobre historias de la guerra, y me parecían tan lejanas.
Hace como dos años salió un artículo en un periódico gallego, sobre una familia que había localizado los restos de un familiar que estaba preso en el fuerte de San Cristóbal, y nombraban a otra gente que también podrían estar allí, entre ellos un vecino de Ribadavia.  Lo leyeron mis abuelos, y mi madre me lo envió por correo, diciéndome que como yo siempre ando metida en el ordenador, a ver si podía enterarme de algo.
Así, llamando a un lado y a otro llegué a contactar con Koldo y la asociación. Una nunca se da cuenta de lo que tiene que agradecer a gente que ni siquiera conoce. Agradecerles  que se preocupen por los que no pueden hablar, agradecerles por representarnos a los que no estamos presentes pero sobre todo, tengo que agradecer que me ayudaran a conocer mi propia historia, la historia de mi familia, la historia de mis abuelos.
Mi bisabuelo Manuel, ingresó en el fuerte de San Cristóbal el 14 de julio de 1937, condenado a reclusión perpetua, murió tres años después con 34 años. Era un hombre de aldea, una buena persona, al que solo le preocupaba poder llevar un plato de comida a su humilde casa. En esa casa quedaron esperando su regreso su mujer y sus hijos, entre ellos mi abuela; no solo le arrebataron a su padre, le arrebataron también el poder velarlo tras su muerte. Por lo menos ahora nos queda el consuelo de que su nombre figurará en su tumba, un derecho que cualquier persona debería tener.
Nuestro corazón está con vosotros, nuestro agradecimiento no se puede explicar. Muchas gracias por todo lo que hacéis.

María Digna Balsa