ASOCIACIÓN TXINPARTA-FUERTE SAN CRISTÓBAL RED DE MEMORIA COLECTIVA

Somos un colectivo de personas implicadas en recuperar la memoria de las personas represaliadas en el Fuerte San Cristóbal: recuperar sus nombres, su historia colectiva y sus avatares individuales, sus muertes, sus enterramientos, su dispersión… y compartirlo con sus familias y con toda la sociedad. Este es el objetivo de la Asociación y este es el objetivo de este blog en el que esperamos tus visitas y tus aportaciones. Un saludo.

TXINPARTA-FUERTE SAN CRISTÓBAL ELKARTEA, MEMORIA KOLEKTIBOAREN SAREA

Gure taldearen helburua San Cristóbal Gotorlekuan errepresaliatuak izan zirenen memoria berreskuratzea da: beraien izenak, beraien historia kolektiboa zein bakoitzaren gorabeherak, beraien heriotzak eta lurperatzeak, dispertsioa… berreskuratu eta senitartekoekin zein gizartearekin partekatzea. Hauxe da elkarte honen helmuga eta baita blog honetakoa. Bertan eginiko bisitak eta ekarpenak eskertzen dizkizuegu.

sábado, 25 de abril de 2020

BALLARIAIN 25/04/2010


HACE 10 AÑOS

Ballariain, uno de los pueblos más pequeños de la Cendea de Ansoáin, nos recibió con un día espléndido para homenajear a los 12 presos de San Cristóbal enterrados al abrigo de la iglesia que domina todo el enclave.
12 nombres en la placa: 6 castellano-leoneses, 2 castellano-manchegos, un andaluz, un madrileño, un gallego y un vasco. Como siempre, la península toda representada en San Cristóbal.
Viendo sus oficios, la mitad eran jornaleros, había también un panadero, un tranviario, un albañil, un carpintero, un obrero, un industrial.
Como siempre también la mayoría son jóvenes: seis de ellos tenían veinte y pocos años, dos pasaban de 30, otros dos de 40, uno de 50 y otro de 60. Seis de ellos eran casados, cinco solteros y uno viudo. De once tenemos los expedientes penitenciarios, algunos contactos familiares y otros documentos. Al acto de Ballariain acudieron familiares de Ricardo Molledo Marcos y José Antonio Badallo habló en nombre de la familia.
El concejo de Ballariain había aprobado una moción de reconocimiento y estuvo representado en el acto por su presidente, José Antonio Gómez. En el homenaje realizaron una suelta de palomas que quisieron acompañarnos también en el acto. Tuvimos acordeonista, cantautora, txistulari y dantzaris. Leimos los nombres de la placa y colocamos bajo ella las flores.
Terminamos hermanados en un aperitivo ofrecido por el concejo.




sábado, 7 de marzo de 2020

ELKARTE 7/03/2010


Era 7 de marzo de 2010. Los 17 presos del fuerte que figuran en la placa del cementerio de Elkarte nos convocaban en un domingo fresco pero soleado. La comitiva se encaminó desde el pueblo hasta el cementerio donde ellos esperaban con sus nombres y su origen sobre la placa desnuda.
Como siempre, la represión no reparó en edades ni oficios.
68 años tenía ya el labrador asturiano de Artedo, Valentín Pardo; 55 el comerciante salmantino José Aparicio, de Villares de Yeltes; 47 el fontanero madrileño Víctor López; 27 el leonés de Gordoncillo, Anastasio Morilla, tranviario condenado en Bilbao; 25 años el sastre Amando Modino, de Valderas, León.
Algunos de ellos posiblemente no tendrían compañeros de origen, como el venezolano José Natividad Serpa o el cubano José Diéguez. Otros tuvieron varios compañeros de su mismo pueblo como Julián Damián, del pueblo cacereño de San Martín de Trevejo, pueblo del que hubo, al menos, 35 presos en San Cristóbal. Damián, de 21 años, había participado en la fuga del 22 de mayo junto a su hermano Valeriano, de 19 años. Damián murió aquí en mayo del 41. Su hermano sería trasladado en el 42 a la cárcel de Astorga.
El segoviano de Cuéllar, Julián Marcos, de 38 años, también participó en la fuga del 22 de mayo. Con él iba su hermano Ignacio, de sólo 22, que falleció en la misma.
El cubano José Diéguez y el palentino Rufino Pérez también participaron en aquella fuga. José murió en el 39, Rufino dos años después.
Detrás de cada nombre hay una historia que tratamos de recomponer, rescatar su recuerdo, sus sueños, su memoria y darles un sitio entre nosotras.

Joseba Gil, presidente del concejo, Venancio Pla, de Txinparta, Maite Mené y Fermín Valencia, cantautor@s, Koldo Laskibar, txistulari y Mikel Larumbe, dantzari, les ofrecieron su palabra, su canto y su danza.
Una mentira engendró otra mentira,
una locura otra locura,
se hinchó el vientre de la tierra con vuestros sueños rotos,
y los huesos ausentados y escondidos nunca supieron
de abrazos últimos ni despedidas.
Luego no hubo nada, nada existió,
aquí nunca pasó nada.
Un silencio abrigó a otro silencio
y una coraza muda envolvió los rostros y las bocas
como un pacto de miradas subterráneas,
como un burka de la memoria, asumido u obligado,
como una férrea mordaza que resiste soles y lluvias,
miradas negras y llantos ocultos.
Y la nada extendió sus sombras hasta más allá de todo,
mientras los huesos germinaban callados y pugnaban
por romper la tierra y respirar al fin algún trozo de aire limpio,
alguna promesa de futuro posible.
Y un día los huesos fueron, de nuevo, palabras
y una palabra empujó a otra palabra
y verdades a tiras se deslizaron por las rendijas del miedo
y fueron grito y fueron ojos, caras, manos,
y fueron nombre de nuevo con mayúsculas
José, Julián, Santos, Luis, Manuel,
Santiago, Benigno, Víctor, Benjamín,
Amando, Anastasio, Valentín, Rufino, José Natividad,
ya para siempre de los suyos,
ya para siempre nuestros.


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viernes, 21 de febrero de 2020

AIZOAIN 21/02/2010


Hace diez años, 21 de febrero de 2011, inaugurábamos la placa colocada en el cementerio de Aizoain; era la segunda placa colocada en este cementerio ya que la primera había sido destruida por los falangistas en 2009 y hubo que reponerla.

En una mañana fría la solidaridad estuvo muy por encima de las inclemencias del tiempo. Silvia, nieta de Silvestre Escámez, uno de los diez presos enterrados aquí, vino desde Barcelona. Teresa, presidenta del concejo, le entregó la llave del cementerio que, desde ese momento, era también su cementerio. Nos acompañó, una vez más, Ernesto Carratalá, preso en el fuerte.

Pusieron música al frío Maite Mené, Barricada y el Taller de Txalaparta de Uharte. Hubo txistu, dantzaris y aurresku en honor de los diez presos cuyos nombres figuran en la placa. Unos en plena madurez como Juan Oviedo o José Novoa, con sus 60 y 59 años respectivos; otros con la juventud recién estrenada como el labrador ferrolano José Mª Bello, curiosamente convecino de Manuel Rivera, los dos de 18 años y este último asesinado en la fuga.

Era ya hora de reconocerlos, de hacerlos visibles, mostrar sus nombres y su historia, de levantar el silencio que sobre nuestros pueblos cayó y arraigó durante tantos años como una niebla que todo lo diluye, que todo lo olvida. Era hora, sí y así lo demostró la riada de personas que acudieron al acto desde las diferentes localidades del entorno. Memoria en marcha, una vez más.
           

lunes, 3 de febrero de 2020

Conocer mi propia historia, la historia de mi familia, la historia de mis abuelos.

Berriosuso 24/01/2010

“Me llamo María Digna, soy bisnieta de Manuel González natural de Ribadavia en Orense. Tengo 32 años y como la mayoría de mi generación,  prácticamente no tenía mucha idea de lo que fue la guerra civil, era ese tema del libro de historia que nunca llegábamos a dar por que estaba al final del libro (cuando estaba en algún libro) y acababa el curso antes de llegar a estudiarlo. Veía en la televisión reportajes sobre historias de la guerra, y me parecían tan lejanas.
Hace como dos años salió un artículo en un periódico gallego, sobre una familia que había localizado los restos de un familiar que estaba preso en el fuerte de San Cristóbal, y nombraban a otra gente que también podrían estar allí, entre ellos un vecino de Ribadavia.  Lo leyeron mis abuelos, y mi madre me lo envió por correo, diciéndome que como yo siempre ando metida en el ordenador, a ver si podía enterarme de algo.
Así, llamando a un lado y a otro llegué a contactar con Koldo y la asociación. Una nunca se da cuenta de lo que tiene que agradecer a gente que ni siquiera conoce. Agradecerles  que se preocupen por los que no pueden hablar, agradecerles por representarnos a los que no estamos presentes pero sobre todo, tengo que agradecer que me ayudaran a conocer mi propia historia, la historia de mi familia, la historia de mis abuelos.
Mi bisabuelo Manuel, ingresó en el fuerte de San Cristóbal el 14 de julio de 1937, condenado a reclusión perpetua, murió tres años después con 34 años. Era un hombre de aldea, una buena persona, al que solo le preocupaba poder llevar un plato de comida a su humilde casa. En esa casa quedaron esperando su regreso su mujer y sus hijos, entre ellos mi abuela; no solo le arrebataron a su padre, le arrebataron también el poder velarlo tras su muerte. Por lo menos ahora nos queda el consuelo de que su nombre figurará en su tumba, un derecho que cualquier persona debería tener.
Nuestro corazón está con vosotros, nuestro agradecimiento no se puede explicar. Muchas gracias por todo lo que hacéis.

María Digna Balsa

martes, 28 de enero de 2020

CARTA A SANTIAGO RAJO RODRÍGUEZ


Que falleció en el Fuerte de San Cristóbal el 24/01/1940 y  fue enterrado en el Cementerio de Berriosuso. Su hermana Milagros nos envió esta carta cuando se inauguró la placa en recuerdo de los presos allí enterrados. Fecha en que se cumplían los 70 años de su fallecimiento.
¡Santiago,!
¡Estoy junto a ti!
Tú tenías 18 años y yo tenía tan sólo 5 cuando me apartaron de ti y de papá. Hay momentos en la vida que te cambian para siempre. Desde aquel momento vivir dejó de ser para mí un camino de rosas.
Nos quitaron muchas, muchas cosas, pero lo más valioso, vuestras vidas, ya no las pudimos recuperar.
Ojalá mi vida fuera tan ligera como cuando papá me subía a sus hombros, ojalá hubiera sido así, en vez de tener que arrastrar por siempre vuestra ausencia. Hay gente que dice que es mejor no volver la vista atrás, ¿Pero qué sentido tiene esa expresión cuando la añoranza está siempre delante?
A pesar de todo he tenido y tengo momentos de felicidad. Tuve un hijo, Suso y una hija, María, y luego vinieron 3 nietos. El primero fue Marcos y luego, por parte de María, Carlos y Álex.
Por lo dura que fue la vida conmigo tuve que escapar a París para sobrevivir intentando esconder la debilidad por donde salía, pero también he vivido momentos divertidos y de amor. Te cuento esto porque me hubiera gustado que lo hubieras sabido.
Pasaste 3 años entre esos muros del horror, muros a los que otros llaman eufemísticamente prisión, penal o fuerte. Moriste por una tuberculosis pulmonar y con ceguera malviviendo en un lugar húmedo, infestado de parásitos, por el que hasta corría el agua. Cuando pude ver con mis propios ojos aquel lugar...no podría decir lo que sentí.
Pero debes saber Santiago que mamá estuvo allí, a pesar de la distancia, te intentó visitar varias veces, pero nunca lo consiguió. Creo que se debió a que algún inepto te puso por segundo apellido “Fernández” en vez de “Rodríguez”...
¿Pensarías que tu familia te abandonó? ¿Pensarías que tu familia habría sufrido tu suerte? ¡Cuánto, cuánto sufrimiento para un joven de 18 años condenado a cadena perpetua!
Tu firma, tu mera firma impresa en la detestable hoja que soportó la odiosa tinta de tu sentencia, fue algo emotivo para mí, porque era simplemente algo tuyo.Ahora que España se atreve a mirar de reojo y con disimulo hacia atrás tengo la esperanza de darte una digna sepultura, porque cualquier cosa tuya es importante para mí y siento que haciéndolo te doy los cuidados que nunca recibiste.
Te quiero hermano, te quiero y siempre te querré y aunque no puedo prometerte que conseguiré llevarte junto a mamá, quiero que sepas que esa es mi intención y que en la medida de mis posibilidades lo intentaré.
Con estas palabras dichas espero haber calmado tu soledad y que hayas sentido todo el amor que te tengo.
Tu hermana, que siempre estará contigo.
Milagros Rajo Rodríguez. 24/01/2010


viernes, 24 de enero de 2020

HACE 10 AÑOS EN BERRIOGOITI / BERRIOSUSO


El 24 de enero de 2010 nos reunimos en Berriosuso para celebrar el homenaje a los presos del fuerte allí enterrados. De forma previa, el sábado 23 en la Sociedad Apezetxea, nuestro compañero Koldo impartió una charla sobre el fuerte.
El domingo, la comitiva del homenaje al son del txistu de Martín Erro, se encaminó al cementerio situado en la ladera del monte Ezkaba.
Ya en el cementerio nos recibieron con su música el grupo de folk Zindiku y la txalaparta de Oreka TX, implicados también en la causa de la memoria.
Tras el descubrimiento de la placa que recoge los nombres de los trece presos del fuerte enterrados en este cementerio, varias personas leyeron distintas comunicaciones y escritos de familiares que, por la distancia o por enfermedad, no pudieron acudir en persona. Os las iremos dando a conocer.
El emotivo acto, en el que intervino de nuevo el grupo Zindiku, finalizó con la danza del aurresku frente a la placa inaugurada.
Posteriormente terminamos los actos en torno a la mesa de la Sociedad Apezetxea, a quienes tenemos que agradecer su acogida e implicación con este homenaje.



jueves, 16 de enero de 2020

CANCIÓN DE SAN CRISTÓBAL

En el mercado de Nantes Nelly ha encontrado un viejo disco de vinilo de 33 rpm con canciones de la Guerra Civil española; una de ellas tiene como título "El fuerte San Cristóbal". Nelly, asociada a Txinparta, nos lo pasa. Gracias. 

Lo compartimos